Tradiciones navideñas en Dinamarca

Hoy vamos con un tema que me encanta, la Navidad (Jul en danés)!! A punto de volver a mi Pamplona querida, vamos a abordar cómo se viven estas fiestas en Dinamarca. Sin dudarlo puedo decir que los daneses se vuelcan para practicar el hygge,.. y de qué manera. Aquí os dejo algunas de sus tradiciones y peculiaridades:

Estética navideña

¿Por qué guardar los adornos navideños once meses pudiendo desempolvarlos antes? Desde principios de octubre (sí, octubre, habéis leído bien) en muchas tiendas y supermercados conviven los ornamentos navideños con la decoración de Halloween.

La iluminación navideña se empieza a colocar a principios de noviembre, aunque la inauguración oficial es a finales de mes, más acorde con los tempos españoles. La gente engalana sus balcones y las calles derrochan guirnaldas y luces, no hay que olvidar que en invierno oscurece a las 4 y que es muy importante esta calidez lumínica para alegrar las calles. De hecho, las disfrutan tanto que se hacen los remolones y hasta finales de enero no las quitan.

Al igual que ocurre en otros países nórdicos europeos, hay viveros de pinos para que tú selecciones el que más te guste y lo tales. Los precios de estos árboles son muy asequibles, dependiendo de su tamaño, y en las instalaciones suele haber tiendas llenas de decoración y objetos navideños. Nosotros ya hemos elegido nuestro árbol durante dos Navidades seguidas y es un día precioso, a nuestras hijas les encanta.

Y por supuesto, aquí también se estilan los mercadillos navideños. No son tan apabullantes como los alemanes, pero tienen una artesanía y unos productos con un diseño único. Hay mucha variedad y lo mejor son las ubicaciones escogidas, como molinos antiguos, cárceles, parques de atracciones o monasterios. Se crea una atmósfera muy especial, os lo aseguro.

Luces de mi ciudad, Herning, y rincones de un mercado navideño.

Los nisse

En Escandinavia hay unos personajes que cobran mucha relevancia en estas fiestas: los nisse. Son unos duendecillos o gnomos de pequeño tamaño pero considerable fuerza que, según la leyenda, protegían a las granjas y ayudaban a que hubiese una buena cosecha. Eso sí, tenían un temperamento muy fuerte y si les molestabas te podían hacer la vida imposible. La versión más traviesa de los nisse es la más conocida en los hogares daneses con niños pequeños. En diciembre hacen trastadas que mantienen a los peques en vilo: cada mañana saltan de la cama para ver si han dejado el salón lleno de papel higiénico, si han pintado algo, si hay comida tirada en el suelo o han roto algún juguete. Les encanta el arroz con leche y en Navidad ayudan a Papá Noel a repartir los regalos, así que los niños tienen mucho cuidado para portarse bien.

Gastronomía

Que a los daneses les encanta la cerveza es un secreto a voces, y que la beben a veces con desmesura también. Para saciar este culto las compañías cerveceras lanzan ediciones especiales en ciertas épocas del año, como Semana Santa, Halloween o Navidad. Esta última suele tener algunos grados más (la semana pasada compramos en un mercadillo un litro con 10 grados, muy potente) y es también la protagonista de algunos calendarios de adviento: 24 cervezas diferentes para degustar no está nada mal. Y si no te gusta la cebada, siempre puedes recurrir al vino caliente alemán con especias y pasas, que aquí se llama glogg, y que también tiene bastante peligro.

Para que el alcohol no caiga en estómagos vacíos hay varios dulces que son típicos de estas fiestas: los aebleskiver son unos buñuelos de manzana (se les llama así pero ya no se hacen con fruta) que se toman calientes con mermelada de fresa o azúcar glas, se los comen a puñados. También se consumen mucho las almendras garrapiñadas (aunque no es exclusivo de la Navidad, ya que en otoño proliferan los puestos) y unas galletitas con un toque de canela, las pebernodder, que están riquísimas. Y por supuesto mazapán a tutiplén, a los daneses les chifla y es un ingrediente muy habitual en la repostería de todo el año. ¡Con todo esto queda claro que a los daneses no les amarga un dulce!

Adviento

Está claro que en Dinamarca se consumen muchas velas, es un elemento fundamental para crear esa atmósfera de bienestar que tanto disfrutan sus habitantes. Por eso se estilan mucho las kalenderlys (velas de adviento), con los números del 1 al 24 de diciembre, cada día después de desayunar se enciende la vela hasta consumir el número correspondiente.

Otra tradición relacionada con las velas es la corona de adviento, con cuatro velas, en las que cada domingo antes del nacimiento de Jesús se enciende una.

Los calendarios de adviento son muy populares, y no sólo los tradicionales con dulces dirigidos a los niños. Los mayores tienen muchos calendarios de adviento con cosméticos, decoración o las cervezas navideñas ya mencionadas.

Y otra costumbre típicamente danesa es la emisión, en los canales de televisión DR (Danmarks Radio) y TV2, de una serie navideña con 24 episodios, el culminante el día de Nochebuena. Suelen protagonizarlas nisse que viven toda clase de aventuras antes de la Nochebuena. Es toda una institución que se remonta a 1962, y es una cita que congrega a toda la familia frente al televisor. Canales más pequeños han replicado estas series de adviento, que han evolucionado mucho en formato y técnica desde los originales episodios en blanco y negro.

Las velas de adviento decoran y dan luz a muchos hogares daneses.

Los días previos a Nochebuena

Una costumbre felizmente arraigada es la de enviar postales navideñas, con el plus de adornarlas con sellos específicos para estas fiestas. Es una tradición centenaria, ya que desde 1904 un artista o personalidad relevante diseña un sello de Navidad y se coloca como decoración junto a la estampilla ordinaria. La recaudación de estos sellos, muy codiciados por los coleccionistas se destina a una fundación que ayuda a los niños que sufren mobbing, aislamiento social o sobrepeso.

El 13 de diciembre se celebra la procesión de Santa Lucía en los colegios y muchos centros públicos daneses. Es una costumbre sueca que comenzó en Dinamarca tras la Segunda Guerra Mundial. En este desfile solemne, se apagan las luces y varios niños vestidos con túnicas blancas y una vela encendida entonan la canción de Santa Lucía, para recordar que hay luz en la oscuridad del invierno.

Un clásico de la literatura infantil en muchos hogares daneses es el libro Peters Jul (La navidad de Pedro) publicado por Johan Krohn en 1870. Es un cuento que escenifica cómo debería ser una Navidad ideal, y sigue encandilando a pequeños y mayores.

Otra tradición muy divertida es el pakkeleg, que se juega con los dados y un cronómetro. Estilo amigo invisible, pero con la gran diferencia de que no tienes un regalo garantizado. Cada participante lleva un presente envuelto y lo coloca en la mesa (como se celebran varias citas de pakkeleg en las Navidades los regalos suelen ser sencillos, rondando los 5 euros). La dinámica del juego consiste en que cada persona tirará un dado y cuando le toque un seis puede coger un regalo, hasta que ya no quede ninguno libre. En ese momento se activa el cronómetro y cuando a alguien le toque un seis puede coger el regalo que quiera de otra persona. Es muy divertido y un poco cruel, porque hay participantes que pueden lograr cinco o seis regalos y otras ninguno! Hay que buscarse estrategias, y si juegas con un niño sentado en tus rodillas a la gente le da más reparo quitarte un regalo. Ahí queda dicho…

Una recopilación de los sellos navideños de las últimas décadas. JULEMAERKET
Una edición antigua de Peters Jul.

Nochebuena (Juleaften)

Este día es el que las iglesias protestantes reciben más visitas. Tras acudir a misa por la tarde, la Nochebuena es una cita que congrega a toda la familia en torno a la mesa. Los cánones dicen que la cena se mantenga inalterable, año tras año: cerdo o pato asado, con una guarnición de col lombarda, patata asada y patatas caramelizadas con azúcar y mantequilla. El postre tampoco varía: ris a la mande, o lo que es lo mismo arroz con leche (más denso que el español, en formato pudding) con trocitos de almendra. Se acompaña de salsa de cereza y se introduce una almendra entera en la fuente, y a quien le toque recibe un premio.

Tras la cena le toca el turno a otra costumbre muy bonita: bailar alrededor del árbol cantando canciones de Navidad. Un adorno muy típico del árbol de Navidad son unos corazones de papel en blanco y rojo, los colores de la bandera danesa (podéis leer la importancia que se le da en este post), y parece que el escritor Hans Christian Andersen fue el que instauró esta tradición. Y ojo al dato: antes os mencionaba el amor danés hacia las velas. Se constata una vez más en Nochebuena, cuando cuelgan velas en el árbol y las encienden para la danza. Tras bailar y comprobar que no hay que apagar ningún incendio, abren los regalos primorosamente envueltos que ha traído Julemanden (Papá Noel).

Adornos de Navidad con los colores de la bandera danesa, y el trono de Julemanden en la calle peatonal de Herning.

Nochevieja (Nytar)

La monarquía danesa se ha ganado un hueco en los corazones de los daneses. Por eso, el 31 de diciembre a las 18 horas se congregan frente al televisor o la radio para escuchar el discurso de la reina Margarita, en el que repasa los avatares del año que termina y expresa sus deseos para el que se avecina. A la monarca no le duelen prendas en hablar en público de las acciones de sus hijos, y si algo no le gusta y lo dice los daneses se toman un chupito a su salud. Esta cita se repite desde 1942, en plena ocupación nazi, cuando el rey Cristian X pidió a su pueblo que permaneciera unido frente a los invasores. Así como la Nochebuena tiene un marcado carácter familiar y una comida muy tradicional, la última cena del año es mucho más ligera (el bacalao suele ser el plato estrella) y se celebra entre amigos.

Cuando llega la medianoche se retransmiten las campanadas desde el ayuntamiento de Copenhague, y una tradición muy original que tienen los daneses es que entran en el nuevo año sin tocar el suelo. Es decir, saltando desde una silla o desde cualquier superficie. Si no lo hacen, mal fario… Tras brindar con champán le llega el turno a los fuegos artificiales, y de una manera atronadora se festeja por todo lo alto el año que acaba de nacer. Y el 2 de enero, vuelta a trabajar con ecos de resaca y sin festivos a la vista, porque los Reyes Magos no pasan por Dinamarca.

Espero que este post haya satisfecho vuestra curiosidad sobre las Navidades por estas latitudes norteñas… Si es así, dejádmelo saber en los comentarios! Muchas gracias por leerme, una vez más.

Fuentes

https://www.whychristmas.com/cultures/denmark.shtml

https://www.julemaerket.dk/

https://www.ecured.cu/Fiestas_tradicionales_de_Dinamarca

https://spanien.um.dk/es/cultura-danesa/fiestas-populares/la-navidad-danesa/

https://blogs.transparent.com/danish/2018/12/25/peters-christmas/

2 Comentarios

  1. Pues lo siento Michelle, yo me quedo con:
    -Las luces, se encienden el día de S. Saturnino 29/11.
    – Hasta Reyes, FIESTA.
    – El árbol, de los chinos. Más ecológico y dura muchos años.
    – El mercadillo en la Plaza de toros.
    – De postre. Compota con orejones.
    – Prefiero los Reyes Magos a los Nisse.
    – La Misa del Gallo.
    – Los villancicos.
    – Las uvas a las 12, desde la Puerta del Sol.
    – El mensaje Real, me trae sin cuidado.
    Pero lo que no cambio por nada, es a MIS NIETAS POR NAVIDAD.

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