El ‘zasca’ de la reina Margarita II

La gravedad de la crisis mundial provocada por el coronavirus se demuestra en infinidad de situaciones y detalles que afectan a gente de todos los estatus. Absolutamente a todo el mundo, incluidos reyes y reinas. El domingo 15 de marzo, el rey Harald de Noruega fue el primer monarca europeo en dirigirse a su pueblo para transmitir un mensaje de tranquilidad y esperanza. Tras él también han realizado discursos públicos Felipe de Bélgica, el Gran Duque Enrique de Luxemburgo, Guillermo de Holanda o Carlos Gustavo de Suecia. Pero yo me quiero centrar en los discursos televisados de los monarcas de mi país de origen y de acogida, es decir,  el rey Felipe VI de España y la reina Margarita II de Dinamarca.

La tradición marca que los dos hablen ante su pueblo en Navidades para realizar un balance del año, por lo que estas apariciones públicas en marzo denotan un momento histórico totalmente inusual.

Las emociones de Margarita II

El martes 17 de marzo, a las 19 horas, la Primera Ministra danesa, Mette Frederiksen, ofreció su segunda comparecencia televisiva sobre la crisis del coronavirus. La mandataria impuso nuevas restricciones a la sociedad danesa (cierre de tiendas y restaurantes o la prohibición de reunirse más de diez personas en las vías públicas), aunque no dictaminó el confinamiento como ocurre en los hogares españoles. Exhortó a la población a mantenerse unida y les animó a seguir combatiendo al virus desde sus hogares… Y tras sus palabras, racionales y objetivas, llegó a las 20 horas el ‘zasca’ real de la reina Margarita II. En este post os comenté lo querida y respetada que es en Dinamarca, por lo que había una gran expectación en escuchar sus palabras. Y realizó un discurso de cinco minutos que no decepcionó. La reina apeló directamente a las emociones de los daneses y ejerció su papel de madre de la nación. “Con esta situación, un niño puede perder a su abuela, una hija a su padre, una esposa a su marido. Los amigos de toda la vida ya no estarán allí”, argumentó.

La reina Margarita II, durante el histórico discurso que dirigió a la población danesa este martes 17 de marzo. KIM REFSLUND, KONGEHUSET

La reina también ejerció de ‘poli malo’, y destacó explícitamente en su discurso algunos comportamientos que ya habían sido criticados por la sociedad. “Desafortunadamente, no todos se toman la situación lo suficientemente en serio. Todavía se pueden ver a grupos de todas las edades estando juntos demasiado cerca. Algunos incluso todavía celebran fiestas o cumpleaños. No creo que puedas sentirte bien con esto. No tiene sentido, y lo más importante, es despiadado”, expresó muy seria.

Con estas alusiones a los cumpleaños la reina se refería veladamente al suyo, ya que en abril cumplirá 80 años. Se habían organizado multitud de actos festivos que, por supuesto, han quedado cancelados. Si yo puedo posponer la celebración de mi cumpleaños, tú también, parecía decir al pueblo danés en su discurso.

Los analistas políticos han respaldado su intervención y su rol de reprimenda frente al papel de ‘poli bueno’ de Frederiksen, y su intervención ha sido agradecida especialmente en algunos sectores sanitarios, como la Junta Nacional de Salud, que veía que su mensaje de salir de casa sólo en casos imprescindibles no estaba calando en parte de la población danesa.

Los ánimos de Felipe VI

Bien distinto fue el mensaje que el rey Felipe VI trasladó en la noche de este miércoles 18 de marzo a la sociedad española. Fue algo más extenso que el de la reina Margarita (7 minutos), y como decía, esperado con máxima expectación: más de 14 millones de españoles se agolparon frente al televisor, frente a los 7 millones que escucharon sus palabras en el discurso navideño. Sus palabras fueron de aliento, de reconocimiento y de gratitud, especialmente a todos los sanitarios que se están dejando la piel para tratar a los pacientes.

El rey Felipe VI, durante el discurso que dirigió a los ciudadanos españoles el miércoles 18 de marzo. CASA DE SU MAJESTAD EL REY

La tónica de su discurso, también basado en las emociones, fue bien diferente al de la reina Margarita II, yo creo que por estos tres motivos:

1- En un país en el que sí que está decretado el Estado de alarma y la gente no puede salir de sus casas salvo para hacer la compra o trabajar si es absolutamente necesario, a muchos españoles se les está cayendo la casa encima. Acostumbrados al bullicio callejero, al tapeo en las terracitas, a socializar en cualquier sitio…, es un auténtico suplicio practicar este hygge forzoso. Pero la gran mayoría están siendo sumamente responsables y se están quedando en casa. Por eso, a mi juicio un discurso con crítica o reproche hubiese sido una bomba para la moral de tantos ciudadanos responsables.

2- La edad y el tiempo en el trono influyen. El monarca español es más joven (52 años) y lleva mucho menos tiempo que Margarita II al frente de la Jefatura del Estado. Sucedió a su padre, Juan Carlos I, cuando éste abdicó en 2014, por lo que lleva seis años de reinado. Margarita II, por el contrario, ya lleva 48 años legitimada en el trono. Su edad y su larga implicación oficial con el país le dan la autoridad moral para dar un tirón de orejas a sus ciudadanos y exhortarles a que tengan más cuidado…

3- No está el horno para bollos en la Casa Real Española. Mientras el rey pronunciaba su discurso, cientos de personas protagonizaban una cacerolada para protestar por los turbios manejos económicos de su padre, Juan Carlos I. A mi parecer, Felipe VI no puede regañar a los españoles en un momento en el que la Casa Real no está siendo ejemplo de autoridad moral.

Os recuerdo que esto es un post 100% personal, disto mucho de ser analista real (aunque con el nombre del virus, parece que este post tenía que escribirse). ¿Vosotros qué opináis, querid@s lector@s?

12 Comentarios

  1. Ole por la reina Danesa. Esto no va de broma. Aquí en España ya vamos por 17,147 contagiados a día de hoy a las 13:00 y 767 fallecidos (25% con respecto a ayer).
    Con respecto al rey nuestro, no cabe duda de que su llamamiento es el correcto, pero, sinceramente, para mí hay un antes y un después desde que se ha anunciado lo de su padre.Es un noble acto lo que ha hecho con renunciar a su herencia y terminar la asignación de su padre. Pero algo me dice que es parecido al caso Urdangarín y su mujer. ¿Ella no sabía nada?. No lo compro. Yo me siento algo escéptica a creer que él no sabía absolutamente nada de esas empresas que su padre tenía de forma fraudulenta. No sé, estoy algo confundida. Me gustaría que Felipe VI estuviese limpio, pero…

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  2. Como “jefes de estado” que son los dos, hacen bien en dirigirse a la ciudadanía en estas circunstancias. Pero aún mejor estaría que cuando se pase esta pandemia histórica, ayuden económicamente renunciando a parte de sus presupuestos para que el estado los destine a paliar este desastre….

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  3. ¿Por qué se hace público el escándalo del padre justo cuando el país está en situación de alerta y con la mente obnubilada por los acontecimientos? El hijo para salvar su honor renuncia sólo a la “parte no declarada” de la herencia de su padre entre otras medidas.

    ¿Se investigará judicialmente a Juan Carlos o éste también tiene inmunidad para hacer lo que le dé la gana?

    Felipe intenta mantener la cabeza erguida entre tanto “mangui” familiar. Para mí, no es un ejemplo y no tiene autoridad para decirnos nada.

    No creo en el sistema de monarquías. Me parece una herencia histórica obsoleta que se debe abolir cuanto antes. Sobre todo cuando se demuestra que se trata de gente sin principios y que sólo piensan en sacar el mayor partido posible a su posición.

    Los dirigentes políticos están elegidos por el pueblo pero la monarquía viene impuesta y el pueblo no tiene por qué mantenerles, sobre todo, cuando se conocen las corruptelas como las de la Casa Real Española.

    Felipe, no basta con renunciar. Mójate, que se investigue todo lo que tiene escondido en paraísos fiscales y que lo invierta en las arcas del estado. No nos vale con oír: “perdón, me he equivocado” y seguir con la Dolce Vita al doblar la esquina.

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  4. No me suena haber leído nada sobre la reina de Dinamarca manifestándose públicamente sobre las malas prácticas del heredero y su esposa cuando la prensa hizo públicos los negocios que tenía en Suíza que estaban prohibidos legalemente según ley del país. Nadie del entorno “royal” se ha manifestado hasta ahora… La monarquía española actúa como cualquier españolito de a-pié: picaresca a toca – teja! Dónde puedo sacar tajada? Dónde me puedo exculpar públicamente y tratar de tontos a todos estos, me crean o no me crean? Independientemente de lo obsoleto o no del rol de la “CORONA” en el s.XXI, está comprobado una vez más que la justicia no es igual para todos los ciudadanos. Qué siga habiendo aforados y que ello suponga librarse de toda culpa legalmente: ES MEDIEVAL…como la monarquía.

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