Los custodios de la historia danesa

Vaya por delante que me encantan los museos y descubrir las historias y reflexiones sobre la historia y la sociedad que muestran. Intento transmitir esta afición a mis hijas pequeñas y no he renunciado a visitarlos con ellas, aunque ahora lo hago de manera más apresurada y dispersa. Y Dinamarca es un país que me ha sorprendido muy gratamente en este campo, tiene una oferta de museos muy amplia y variada y con una arquitectura impactante en muchos casos. Además, todos tienen un espacio pensado en acercar el arte a los más pequeños.

Por eso me gustaría rendirles mi particular homenaje en el Día Internacional de los Museos, este lunes 18 de mayo, pero no hablaré de los centros más renombrados y famosos de Dinamarca. Prefiero destacar museos que reflejan elementos auténticos y diferenciadores en la cultura danesa y escandinava. Por la crisis del coronavirus, en principio habrá que esperar hasta el 8 de junio para que reabran sus puertas. Hasta entonces, ¡espero que os guste esta selección y larga vida a los museos!

El mar

Estés donde estés en Dinamarca, nunca te hallarás a una distancia superior a los 52 kilómetros del mar. Este influjo marino se nota en la importancia de los museos que cuentan historias y leyendas sobre los navegantes daneses y sus travesías marinas. Uno de ellos, el Museo Marítimo M/S, es una joya diseñada por el famosísimo estudio danés de arquitectura BIG (autor de edificios daneses tan emblemáticos como la LEGO House o el museo Tirpitz, o los que están en construcción como el Campus de Google o el nuevo rascacielos Two World Trade Center en Nueva York). El Museo Marítimo M/S se encuentra en Helsingor, al norte de Copenhague, y ya sólo por su continente merece la pena pagar los 16 euros que cuesta la entrada (niños gratis). Cuenta con exposiciones muy interesantes con una musealización muy digital, colorida y cuidada, y una zona para pequeños alucinante.

El Museo Marítimo se encuentra soterrado en el suelo y creedme, merece una visita.

Las mujeres

No abundan los museos centrados en la perspectiva de género y el Museo de la Mujer de Aarhus es uno de ellos. Desde que nació en 1982 ocupa el edificio del antiguo ayuntamiento de la ciudad del siglo XIX. El centro tiene una perspectiva internacional y ahonda en la historia cultural de los dos sexos, los cambios en las relaciones sociales, el poder, la diversidad, los derechos de las mujeres y la igualdad. El museo tiene un papel pedagógico muy marcado y financia proyectos de investigación de género. No he tenido la oportunidad de conocerlo todavía, pero todas las críticas que he leído aseguran que es una visita que te hace reflexionar.

Uno de los pósters sobre el sufragismo en el museo. FOTO: KVINDE MUSEET

La cerveza

Ya os comentaba en otro post que a los daneses les encanta beber cerveza: de hecho la consumen en cualquier momento, en grandes cantidades y con avidez si se trata de las  ediciones especiales de Pascua y Navidad. Como hogar de bebidas tan populares como Carlsberg o Tuborg, en Dinamarca no podía faltar también un museo que recogiera la historia de la malta danesa. El Museo Carlsberg recorre el camino que emprendió J.C. Jacobsen cuando en 1844 fundó en Copenhague la cervecería Carlsberg, cuyo nombre mezcla el nombre de su hijo Carl con el término colina (berg en danés). Este filántropo danés apostó por la industrialización de la cerveza y creó el que con el tiempo se convertiría en un gran imperio. El museo realiza un visita guiada por las instalaciones de la antigua fábrica, con degustación incluida, aunque actualmente está cerrado por obras.  

El Museo Carlsberg se ubica en un precioso edificio del siglo XIX en Copenhague.

El diseño

Los pilares del afamado estilo nórdico se encuentran en el Designmuseum Danmark (Museo de Diseño), en un edificio rococó del siglo XVIII en el centro de Copenhague. Este museo conserva el legado de los pioneros del diseño danés como Arne Jacobsen, Kaare Klint o Børge Mogensen (puedes refrescar su trabajo en este post). Muestra las emblemáticas sillas de la Edad de Oro del diseño danés y otras piezas de mobiliario que han sido claves para llevar al estilo nórdico al lugar que ocupa hoy. El museo también recuerda la importancia de la industria textil danesa y el diseño gráfico más moderno. La entrada cuesta 15 euros y es gratuita hasta los 26 años (sí, habéis leído bien), para incentivar el conocimiento del diseño entre los daneses más jóvenes.

Las sillas han sido una pieza clave en el diseño danés. FOTO: CHRISTIAN HOYER/DESIGNMUSEUM DANMARK

Los vikingos

Dinamarca se enorgullece de sus raíces vikingas, y en su geografía hay varios museos que recuerdan la historia de estos exploradores marítimos desde el siglo VIII hasta el XI. Me es muy difícil destacar sólo uno, ya que cada centro bucea en aspectos concretos y muy interesantes. En anteriores posts os he hablado del interesante y gratuito museo de Jelling, que conserva las runas del rey Harald Bluetooth, las más importantes de la historia vikinga, o del Museo de los Barcos Vikingos de Roskilde, con la reconstrucción en madera de varias naves de la época. También del museo Moesgaard en Aarhus, con muchos utensilios de la vida cotidiana de la época vikinga. Uno de los museos que no había mencionado es el Centro Vikingo de Ribe, la ciudad más antigua de Dinamarca. En este lugar se recrean los oficios de los vikingos (agricultores, comerciantes, herreros, luchadores, navegantes), aunque como todo es al aire libre la visita puede quedar un tanto deslucida en los habituales días de lluvia daneses.

Aquí me veis emulando a las guerreras nórdicas en el Centro Vikingo de Ribe.

Los castillos

Dinamarca es un país famoso por sus castillos de cuento. Cuenta con joyas como el castillo de Helsingor, que inspiró el Hamlet de Shakespeare; también con los aposentos de la reina Margarita II y sus hijos, o perfectos prototipos de castillos renacentistas con foso de agua como el castillo de Egeskov. Pero uno de los más especiales es el castillo de Frederiksborg, mandado construir por el rey Christian IV en el siglo XVII para exhibir su poderío frente al resto de monarcas europeos. Es un enclave increíble y muy bien cuidado en Hillerød, y en 1878 se instaló allí el Museo de Historia Nacional. ¿Adivináis quién fue el cerebro y el mecenas de esta idea? El creador de Carlsberg, J.C. Jacobsen, cuya fundación dirige el museo. Este centro reúne una importante colección de pinturas, mobiliario y arte que recorre 500 años de historia danesa, y la entrada al castillo y al museo sólo cuesta 10 euros. Es una visita totalmente imprescindible, os lo garantizo.

El Museo de Historia Nacional se ubica en un lugar privilegiado.

La tradición escandinava

Otro elemento nórdico y diferenciador son las joyas de pelo humano. Esta tradición nació como una práctica conmemorativa para recordar a los fallecidos, adornando joyas con sus cabellos, y se extendió por Europa en el siglo XVI. Los orfebres realizaba joyas con metales preciosos y las adornaban con el cabello humano  de seres queridos, y fue popular entre la alta sociedad y la monarquía. En el siglo XIX se revalorizó en el pueblo sueco de Vamhus, cuando en medio de las Guerras Napoleónicas apenas había oro o plata. Por eso muchas mujeres recurrieron a elaborar modestas joyas de pelo, un recurso accesible y barato, para conseguir unos ingresos en medio de la hambruna de la época. Se les llamó hårkullor (las señoras del pelo) y su ejemplo se extendió a otros países. En Frederikshavn, al norte de la península de Jutlandia, está el museo Bangsbo, un centro histórico que refleja muchos aspectos de la sociedad danesa. Y alberga también una de las mayores colecciones del mundo de joyería de cabello humano. Se pueden observar correas de reloj, broches, collares, pulseras… hasta unos guantes hechos de pelo. Por este ejemplo, o por albergar museos tan frikis como el de Elvis Presley, Dinamarca es un país que nunca deja de sorprenderme.

Cabello humano como ornamento. FOTO: BANGSBO MUSEUM

6 Comentarios

  1. Muy interesante los museos en Dinamarca. Lo que más me ha llamado la atención es la existencia de museos de pelo humano. No los había oído nunca. ¿en ellos se distingue el pelo de los reyes y reinas y gente famosa, o es sólo pelo humano anónimo?

    Me gusta

  2. El museo de la colina de Carlos mola! Y el del mar también. Eso sí, mucha pinta de vikinga fiera que se come humanos vivos de un mordisco no tienes michellequeesesoooo

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s