Rebelión contra la violencia y el sexismo en Dinamarca

Si hablamos del país europeo en el que la mujer sufre más violencia, ¿cuál os vendría a la cabeza? Muchos os quedaríais helados al saber que es Dinamarca, conocida mundialmente por ser una sociedad avanzada que aboga por la paridad y la igualdad. No en vano ocupa el segundo lugar en el Índice de la Igualdad de Género de 2019, sólo superada por Suecia.

Y sin embargo, la mujer sale muy desamparada en el ámbito de la violencia. Yo no he sufrido ningún episodio desagradable en este sentido, pero a las cifras me remito. Según la Agencia para los Derechos Fundamentales de la Unión Europa, Dinamarca lidera el listado de países en los que las mujeres han sufrido violencia física, sexual o psicológica por parte de su pareja u otra persona a partir de los 15 años. La media europea es del 33% (elevadísima, ojo al dato) y Dinamarca tiene el 52%, seguida por Finlandia, Suecia, Holanda y Francia. Tres países nórdicos encabezan un ranking en el que España está por debajo de la media, con un 22%.

Mapa de la Agencia para los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

Y si hablamos de violaciones, los datos son tremendos. Amnistía Internacional publicó en 2019 un apabullante informe titulado ‘¡Queremos respeto y justicia! Superar los obstáculos a la justicia de las supervivientes de violación en Dinamarca’.

Según este estudio que podéis leer aquí, en Dinamarca hay un elevado índice de violaciones que caen en la impunidad o el olvido. El Ministerio de Justicia danés publicó que unas 5.100 mujeres fueron víctimas de violación o intento de violación en 2017. De esta cifra, sólo 890 casos fueron denunciados a la policía; 535 expedientes acabaron en los tribunales, y tan sólo 94 casos tuvieron condena. Según Amnistía, las causas de esta tremenda lacra son las leyes danesas laxas y el miedo de las mujeres a no ser creídas, la falta de confianza en la justicia y la estigmatización social. Inaudito en un país que presume de sus logros en el campo de la igualdad.

Un número muy bajo de violadores terminan en la cárcel en Dinamarca.
FOTO: UNSPLASH

Terremoto de acusaciones

Saco este tema a colación porque en las últimas semanas, la sociedad danesa se ha visto sacudida por un tsunami de acusaciones de violencia, abuso o machismo sufrido por mujeres. Cuando en 2017 se inició el famoso movimiento ‘Me too’, en el que actrices de Hollywood denunciaban las vejaciones sexuales o amenazas sufridas por compañeros de la industria, tuvo eco en multitud de países. En Dinamarca también fue un tema comentado y analizado, pero no salieron muchas voces críticas a la palestra.

Pero algo ha sucedido y este fenómeno se ha vivido, en este 2020 marcado por la pandemia, con mucha más virulencia que hace tres años. La mecha del escándalo, conocido como el #Metoo danés o ‘Rebelión contra el sexismo’, la prendió el 26 de agosto una periodista de televisión muy popular, Sofie Linde. Mientras presentaba una gala televisiva recordó cómo, cuando tenía 18 años y trabajaba como becaria en Danmarks Radio, la corporación pública danesa, un conocido presentador le ordenó hacerle una felación; si recibía un ‘no’ por respuesta, le amenazó con destruir su carrera profesional. La periodista lo contó asegurando que, pese a haberse negado, no le había ido tan mal en su carrera. La coacción ocurrió durante la cena de Navidad de la empresa, y lo recalco porque este evento es famoso en Dinamarca, en cualquier tipo de empresa, por la elevadísima ingesta de alcohol y las infidelidades que se cometen.

Sofie Linde, durante la gala en la que hizo pública su experiencia de acoso sexual.
FOTO: DR

Tras el revuelo causado por esta acusación (Sofie no ha publicado el nombre del protagonista, lo que ha causado el malestar de compañeros de profesión que ven que su reputación puede estar en tela de juicio), la bola de nieve fue en aumento. En las últimas semanas, 1.615 colegas de medios de comunicación han firmado un manifiesto apoyando a Linde y denunciando conductas inapropiadas hacia su persona.

El escándalo se amplificó cuando 322 mujeres políticas y empleadas del Parlamento danés, en activo y ya retiradas, denunciaron conductas sexuales inapropiadas por parte de los diputados y trabajadores de la institución. Profesionales de otras áreas como la medicina o la restauración se han sumado a esta oleada contestataria y también han denunciado sexismo en sus trabajos. La guinda de este desagradable pastel la ha colocado esta semana el líder del Partido Social Liberal, Morten Østergaard. Una compañera suya de partido aseguró que había sufrido trato vejatorio por parte de algún miembro de la formación política. Østergaard lamentó en público los hechos, pero finalmente ha dimitido al ser él el causante de ésta y otras vejaciones.

Morten Østergaard ha presentado su dimisión por acoso sexual a compañeras de su partido político. FOTO: POLITIKEN

Evidentemente la Primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha tenido que pronunciarse ante esta oleada de escándalos. Es una política muy cercana y lo ha hecho a través de sus redes sociales. “Está claro que se necesita un cambio cultural. No hemos sido lo suficientemente buenos para crear puestos de trabajo en igualdad de condiciones. Necesitamos hacer algo al respecto, y lo haremos ahora”, afirmó en su perfil de Facebook. La dirigente ha empezado por contratar a un bufete externo de abogados para que investigue las acusaciones en el Parlamento.

En este artículo de Republic World, la que fuera la primera mujer en presidir Dinamarca, Helle Thorning-Schmidt, asegura que el problema en su país es la complacencia. “Los políticos en Dinamarca han asumido desde hace mucho tiempo que la igualdad se había alcanzado. Esto ha conducido a que se creyese que probablemente no habría acoso sexual. Estas revelaciones son una llamada de atención para actuar”, reflexionaba. Además, en un post de Instagram compartió que ella también ha sufrido acoso sexual en tres momentos puntuales de su carrera. La ex Primera Ministra propone desarrollar varias medidas en los lugares de trabajo para evitar el sexismo: hablar con las mujeres y preguntarles sobre conductas inapropiadas, realizar encuestas, asegurarse de que todos los empleados entienden qué es discriminación y acoso sexual, realizar cursos obligatorios sobre sexismo y mostrar con la actitud personal que hay tolerancia cero entre la dirección corporativa ante este tipo de comportamientos.

Mette Frederiksen (izda), fue ministra de Justicia en el Gobierno de Helle Thorning-Schmidt (a la dcha) y actualmente es la Primera Ministra danesa. FOTO: DR

Mientras tanto, las voces de las mujeres parece que se están comenzado a tener más en cuenta. En septiembre de este año se aprobó una ley en el Parlamento danés en la que se considerará como violación cualquier relación sexual en la que no haya habido un consentimiento expreso de las dos partes. Hasta la fecha, en Dinamarca se consideraba como violación un acto sexual ejercido con violencia o amenazas, y en cuanto la ley entre en vigor, a principios de 2021, ya no será necesario que haya violencia para considerarlo como una delito. Ojalá esta medida ayude a que tantos delitos sexuales en Dinamarca pierdan su impunidad.

PD: Este post lo publiqué el viernes 16 de octubre. Hoy, lunes 19 del mismo mes, nuevo terremoto político: la dimisión del alcalde de Copenhague, Frank Jensen, por ofensas sexuales. Dos pesos pesados de la política danesa han tenido que abandonar sus cargos en menos de una semana. Está el tema calentito calentito en estas frías latitudes nórdicas…

16 Comentarios

  1. Los datos estadísticos son realmente impactantes. Choca constatar que en un país tan igualitario exista esta lacra a ese nivel. A ver si este movimiento que empieza ahora conciencia a la sociedad tan “justa” para que empiecen a respetar a las mujeres. Lamentablemente, son cambios que cuestan demasiado tiempo.

    ¡¡Muy interesante Michelle!!

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  2. Me sorprende esta noticia. No podía imaginar las cifras tan altas de violencia que sufren las mujeres alli. Y eso que es “un país muy moderno, avanzado…
    Aún queda un gran camino para estar en total igualdad.
    Ánimo chicas!!
    Me gusta tu blog, no lo dejes.
    .

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  3. TREMENDO! los datos hablan por sí solos.
    Y venga violencia machista, y venga alcohol, y venga políticos solapando problemas reales…
    En algunos bancos daneses las hipotecas son más caras para mujeres solteras, divorciadas o viudas comparándolas con el resto de los grupos sociales. También constatado.

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  4. No me sorprende mucho más que nada por el estereotipo del mundo nórdico de ser gente que se encierra en casa, no muestran sus sentimientos e ingieren alcohol en mayor medida que en los ciudadanos del sur de Europa. En fin, en mundo en el que un 1% de abusos ya sería mucho, la media del 33 es una barbaridad y las cifras escandinavas una pasada. Y eso que en España no salimos mal parados (aunque no me crea esas cifras, la verdad, pienso que son muchas más). Buen artículo. No sé si llegaste a hacer uno de las cifras de suicidio, pero quizá sea otro dato relevante.

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  5. Un tema muy de actualidad desgraciadamente Michelle… Nunca jamás hubiera contestado a tu pregunta señalando Dinamarca como el país de Europa donde la mujer sufre más violencia, y ahora que vivo aquí menos aún… Aunque intuyo que para los daneses el sexo no tiene que estar asociado a mucho compromiso, sin embargo siento que ellos son respetuosos y educados en general con las mujeres. Entonces todas estas estadísticas me dejan descolocada!😳

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