Crecer en Dinamarca tiene un plus

Soy consciente de que hay facciones con opiniones muy opuestas sobre los países nórdicos: está el grupo que tiene una imagen idealizada de los países nórdicos y todo le parece estupendo, y luego aquellas personas que están cansados de esta imagen bucólica y aseguran que esconden muchas miserias. Yo procuro huir de estas dos tendencias, aunque tras vivir algo más de dos años en Dinamarca puedo decir que tengo una imagen bastante positiva del país.

Como madre de dos niñas de 6 y 4 años, hoy quiero profundizar en uno de los aspectos que afianza esta buena imagen: el trato o el cuidado a los niños. Sé que habrá lectores que discreparán de lo que voy a decir, pero allá van mis argumentos para considerar que Dinamarca es un país estupendo para la infancia.

Los niños observan el espectáculo de malabares del festival medieval de Horsens.

Educación: los niños comienzan oficialmente el colegio a los seis años, y hasta ese momento no tienen por qué saber leer o escribir. Es un tiempo en el que la actividad fundamental es el juego, pero es increíble la de cosas que aprenden de forma lúdica. En Dinamarca los pequeños van hasta los tres años al vuggestue (jardín de infancia) y de los tres a los seis años al børnehave (preescolar). No se les separa por edades, sino que están todos juntos y sólo se dividen para realizar algunas actividades específicas de su edad. Esta mezcla está genial porque los pequeños ven a los mayores como un ejemplo, y los mayores cuidan y protegen a los pequeños. Se refuerza la empatía, la cooperación, el preocuparse por los demás… De una manera muy lúdica aprenden a ser autónomos y a realizar muchas tareas cotidianas por su cuenta, de ahí que se confíe en ellos para ir solos al colegio desde temprana edad (ojo, no estoy diciendo que niños de cuatro años vayan solos, pero con siete u ocho años he visto a unos cuantos). A mí esta manera de ejercer la enseñanza, más relajada, me gusta mucho. Los profesores piden a los padres que refuercen en casa lo aprendido en el colegio, pero la cantidad de deberes es bastante reducida. Por esto mismo el ritmo y la carga lectiva son inferiores, comparados con España, pero al final todos los niños aprenden y Dinamarca está por encima de la media de la OCDE en el informe PISA que evalúa la comprensión en lectura, matemáticas y ciencias. Por añadidura, las escuelas son un entorno seguro para los niños y todas tienen, por ley, un protocolo antibullying. En el colegio de nuestras hijas es uno de los aspectos en los que más se incide, tolerancia cero a los motes o a tratar mal a los compañeros.

FOTO: FACTSMAPS.COM

Ayudas del Estado: ya he comentado con anterioridad que en Dinamarca los impuestos son altísimos. Pero el ciudadano los paga con gusto porque ve que ese dinero revierte en su calidad de vida. Por ejemplo, el Gobierno danés fomenta la natalidad con una paga trimestral por hijo hasta los 18 años. Sí, habéis leído bien, hasta la mayoría de edad. Esta ayuda económica, llamada ‘beneficios familiares’, se concede también a los no daneses en función del tiempo que lleven trabajando y residiendo en Dinamarca. El dinero concedido depende de los ingresos de los padres y la edad del niño, decrece conforme van pasando los años. Por ejemplo, un niño danés de entre O y 2 años recibe al trimestre una ayuda de 4.596 coronas (617 euros). Entre los 3 y los 6 años la ayuda es de 3.639 coronas (488 euros), y entre los 7 y los 14 años de 2.862 coronas (384 euros). Entre los 15 y los 18 años la ayuda se cobra mensualmente y es de 954 coronas (128 euros). Como veis, es una ayuda considerable para afrontar los gastos del día a día. Los hijos de padres no daneses pero con residencia y trabajo en el país cobran una fracción de esta ayuda, que va aumentando conforme se incrementa el tiempo que pasan en Dinamarca.

Seguridad: desde que llegamos a Dinamarca nos ha acompañado siempre esta sensación de seguridad. Me llama la atención que se ve muy poca policía patrullando por las calles, y los daneses se sienten en general satisfechos con el nivel de criminalidad. Esta ambiente tranquilo y esta confianza hace que mucha gente no cierre con llave la puerta de su casa (al menos durante el día) o que haya usuarios de bicicleta que las aparquen en la calle sin candar. Mis hijas siempre las dejan en la calle sin candado y por ahora no hemos tenido ningún problema. Es un entorno seguro que promueve lo que os comentaba antes, que haya niños pequeños que puedan ir solos al colegio. Ya sea porque viven cerca de su centro escolar y van andando o en bici, o lejos y van en autobús, pero desde pequeños se les da bastante autonomía.

La seguridad ayuda a que los niños tengan más autonomía. FOTO: UNSPLASH

Naturaleza: las actividades al aire libre, en plena naturaleza, forman parte del ADN nórdico. Dinamarca no tendrá montañas, pero de bosques sabe un rato y cuenta con auténticas maravillas. Desde muy pequeños los niños están acostumbrados a pasear por lagos y bosques, aunque llueva o nieve, y a experimentar con su entorno. De hecho, en Dinamarca existe un concepto de guardería llamado skovbørnehave, traducido como guardería en el bosque. En este modelo hay un local físico en el que se desarrollan las actividades de una guardería, pero con la peculiaridad de que hay semanas en las que los niños acuden cada día al bosque y pasan ahí toda la mañana. Aunque haga mal tiempo les enseñan a estar en la naturaleza, conocer las plantas, experimentar con los materiales o insectos que tienen a su alcance, a superar sus miedos…. Así que como veis, la naturaleza es un elemento imprescindible para el desarrollo de los niños daneses. 

Los bosques en Dinamarca son maravillosos.

Salud dental: un aspecto que me sorprendió gratamente es que la salud dental de los niños está cubierta hasta los 18 años. La seguridad social danesa se hace cargo de los empastes y las intervenciones dentales. Y otro tema impactante es la ubicación de estas consultas dentales: como los niños pasan gran parte de su día en el colegio, en varios centros públicos hay un dentista. Y allí acuden los niños de ese distrito, aunque no sean alumnos del centro (como es el caso de nuestras hijas).

Ocio infantil: las personas que siguen el blog ya han leído esto en más de una ocasión. Dinamarca presenta una oferta infantil muy amplia, con muchos parques temáticos y de atracciones centrados en un público familiar. El precio de una entrada de día es caro, acorde con el nivel adquisitivo del país, pero en todos los lugares existen los llamados season pass o pases de temporada. Por el precio de dos entradas tienes acceso al recinto durante toda la temporada, así que si vives en Dinamarca amortizas estos pases rápidamente. Y a mí, como clienta, esta filosofía me transmite que en vez de querer lucrarse con mi entrada están facilitando que pueda disfrutar con mi familia toda la temporada de sus instalaciones. Os doy un ejemplo para que veáis que los pequeños son uno de los grandes motores de las ofertas. En Legoland hay una caseta con sillones de lactancia, pañales gratuitos de diferentes tallas, muchos cambiadores y microondas para calentar biberones. Y con el season pass los niños comen gratis en dos de sus restaurantes. Son pequeños detalles que te hacen ver que, realmente, se preocupan por la infancia.

Pañales gratis en Legoland.

Cultura: esto es extensible a otros países, pero en Dinamarca todos los museos tienen actividades o una programación específica para niños. Una sala para que pinten, talleres, rutas para encontrar un tesoro… Y lo mismo ocurre en los centros culturales, suelen tener una zona específica para que los más pequeños jueguen. Las escuelas de música, por ejemplo, tienen clases para niños a partir de dos años. Acuden acompañados por uno de los progenitores y durante toda la sesión cantan, juegan y aprenden a tocar algún instrumento. Yo fui con mis hijas y me pareció maravilloso cómo se adentraban en las melodías desde tan pequeñas. Y las bibliotecas son un paraíso para los más pequeños, al menos las de España no están tan enfocadas a ellos. La de nuestra ciudad, Herning, tiene una zona infantil amplísima con un baúl lleno de disfraces, un pequeño tobogán, una torre para los niños, unos sofás para los padres, unas mesas con bancos para comer… Y por supuesto, miles de libros a su alcance.

Taller de pintura en el museo Jorn, en Silkeborg.

Ciudades amigables: las ciudades danesas reflejan esta propensión a cuidar a los niños. Abundan los parques infantiles, y me llama la atención el diseño de muchos de ellos, algunos son obras de arte arquitectónicas. En los centros de atención al ciudadano me he encontrado con rincones con pinturas o juegos para que los niños se entretengan (incluso en nuestra entidad financiera hay una mesita con un par de juegos para niños). Es muy raro ir a un restaurante que no tenga trona, y en muchos hay pinturas para que los niños se entretengan. Os doy otro ejemplo de que no se olvidan de la infancia. Suelo ir a una cafetería con mis hijas que tiene un pequeño rincón infantil. Con el coronavirus han cerrado esta zona de ocio, pero pensando en los niños han preparado unas bolsas con unas pinturas y unas hojas con dibujos para que se entretengan. Puede parecer una nimiedad, pero yo encuentro que es todo un detallazo.

En esta cafetería han cerrado el rincón infantil pero no se olvidan de los niños.

Oferta comercial: Como ya os he mencionado anteriormente, en Dinamarca hay una pausa escolar cada dos meses. Por eso, aparte de en Navidad y Semana Santa, en octubre y en febrero los niños tienen una semana de vacaciones. Y en estas semanas es habitual que en los centros comerciales se organice para ellos una ruta con regalos por varias tiendas. Se compra un ticket que suele costar unos diez euros, y en las tiendas adheridas a esa campaña se consigue un obsequio o la entrada para algún parque. El valor de estos presentes suele ser dos o tres veces superior al precio que has pagado. La cadena danesa de hipermercados más grande del país, Bilka, tienen un club infantil, con mascota incluida, que organiza talleres y actividades infantiles para los hijos de sus clientes. Además, invitan a los niños a un helado el día de su cumpleaños. Aquí os dejo una foto con una bolsa llena de muestras que nos dejaron con  nuestro último pedido de compra online.

Conciliación familiar: Dinamarca es, tras Finlandia, el país en el que más flexibilidad hay en el trabajo para ocuparse de los hijos. Los daneses tienen muy claro que la vida familiar es una prioridad, y Gobierno y empresas alientan esta actitud. Por eso en los trabajos no te ponen problema si vas a llegar más tarde por ver la función de Navidad de tus hijos, o si en estas semanas de vacaciones que os he mencionado tienes que llevarte alguna mañana a tus pequeños a la oficina por no tener con quién dejarlos. En esta conciliación y tiempo para dedicar a la familia también juega un papel importante el hygge, ese estado de bienestar que se obtiene de las pequeñas cosas o con la compañía de los seres queridos. En Dinamarca se llevan mucho, muchísimo, los juegos de mesa, y es habitual que en las cafeterías haya juegos a disposición de los clientes. De esta manera padres, hijos o amigos afianzan sus vínculos a través del juego.

No vayáis a creer al leer este artículo que en Dinamarca todo es maravilloso, en absoluto. Hay tres aspectos en particular que a mí no me gustan, como el elevado consumo de azúcar desde que los niños son muy pequeños o el acceso al teléfono móvil desde una edad muy temprana (muchos niños de 9 años tienen ya un dispositivo móvil con datos). El tercero lo hemos comentado muchas veces las familias españolas que estamos aquí: la infancia es maravillosa, pero el salto a la adolescencia es muy brusco y termina con índices como el que os comentaba en este artículo (los jóvenes daneses son los que más alcohol consumen en la Unión Europea).

Pero en líneas generales os he expuesto los motivos por los que siento que Dinamarca es un país muy preparado para los más pequeños de la casa. ¿Qué opináis? ¿Os ha sorprendido mucho algún dato que he mencionado? Muchas gracias por leerme y ¡feliz fin de semana!

21 Comentarios

    1. Me encanta leerte, muchísimas gracias por acercarnos con tanto detalle a ese país al cual yo le tengo mucho aprecio. Es un regalo total que esteis sacando el máximo de esa estancia allí. Un besazo desde España

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      1. ¡Muchísimas gracias, Natalia! Yo también veo como un regalo nuestra estancia aquí, la estamos exprimiendo al máximo,,, Me hace mucha ilusión tu comentario ¡y que sientas Dinamarca un poquito más cerca gracias al blog!

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  1. Hola!
    Me gustó mucho el artículo.
    Me interesaría saber cómo se maneja Dinamarca con el tema discapacidad e inclusión en las escuelas? Se escucha que son líderes en ese sentido…
    Los niños con discapacidad van a escuelas comunes o especiales?
    Los lugares públicos están adaptados para gente con discapacidad?
    Muchas gracias

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    1. ¡Hola, Mariel! Muchas gracias por comentar… Te doy mi opinión personal y nada experta, es un tema que no me ha tocado de cerca y no lo domino. Respecto a si los lugares públicos están adaptados a gente con discapacidad física te diría que sí, no me ha parecido percibir barreras arquitectónicas. Y en cuanto al tema de la inclusión en las escuelas te paso este estudio que he encontrado, se hace una comparativa entre Dinamarca y Cataluña. ¡Siento no poder ayudarte mucho!
      https://www.researchgate.net/publication/329158695_La_inclusion_educativa_una_mirada_desde_el_curriculum_de_Cataluna_y_Dinamarca

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  2. Qué buena entrada! Totalmente de acuerdo. Dinamarca es un país diseñado para las familias sin duda. El sistema educativo me gusta muchísimo, de ahí sale la creatividad y los genios que innovan sin cesar en este país tan pequeñito lleno de multinacionales punteras en distintos tipos de industrias.
    Una de las consecuencias de tener una sociedad orientada a los niños (mis observaciones, datos y conversaciones con los locales), es que cuando los niños crecen, muchas parejas ya “no se conocen” porque han invertido todo su tiempo en la crianza. Hay un índice muy alto de divorcios debidos a esto.
    Tanto divorcio ha fomentado que haya muchas familias multiparentales: tus hijos + los míos + el nuestro, que con respeto, abre muchos horizontes educacionales y fomenta valores que no se dan en familias tradicionales.
    Apuntaría también que el núcleo familiar en el que crecen los hijos es mucho más reducido y es típico que esté limitado a padres + hijos…de vez en cuando abuelos…y de pascuas en ramos el resto (tíos, primos, etc).
    Lo de los parques infantilies no lo veo como un plus porque casi no se usan, se socializa de otra manera.
    Volvería 1000 veces a criar a mis hijos aquí! Love it!

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  3. Una de las cosas que más me impactaron es la calidad y las instalaciones de las bilbiotecas!! La de Roskilde tiene una zona que es una pasada para los niños, me gustó ese detalle muchísimo.

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    1. ¡Muchas gracias por comentar, Javier! La de mi ciudad, Herning, es también espectacular. En Roskilde no pudimos visitar la biblioteca, pero sí el Centro para información y recuerdo que también tiene un rincón muy especial para los niños!

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    2. ¡Que maravilla se articulo! Me ha intrigado 🤨 una cosa como seria la adaptación en edades de 11-14 años? , ¿Los niños debería perder un año para adaptarse y aprender el idioma?
      Muchísimas gracias por tu blog y por tu forma de escribir, nos informas, nos entretienes y aprendemos muchísimos contigo. 😍

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      1. ¡Muchas gracias por todo el apoyo al blog! Me hace mucha ilusión que gente a la que no conozco valore todo el esfuerzo que hay detrás… Y muy buena pregunta, pero la verdad es que no tengo respuesta. Si un niño llega con esa edad a Dinamarca y quiere estudiar en el colegio público en danés, no sé si hay un refuerzo simultáneo del idioma o si tiene que estar x meses aprendiéndolo antes…. ¡Si averiguo algo te mando un email!

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  4. Hola! Genial artículo, estoy de acuerdo en casi todo, pero con el ánimo de conversar…
    > Pero el ciudadano los paga con gusto porque ve que ese dinero revierte en su calidad de vida.
    … Y porque en Dinamarca como que quejarse está mal, en mi opinión. A mí esto me parece un mito:
    La infraestructura (excepto carriles bici) es carísima, y la calidad muy variable. La pensión pública es casi inexistente. La sanidad pública es penosa (y probablemente muy cara para el estado). El subsidio de desempleo te lo pagas tú a través de una a-kasse (si lo quieres). Y ni el de desempleo ni el de maternidad cubren el coste de la vida (en España son 6 meses combinados de baja en vez de 1 año, pero salario completo).
    La educación, sí, está muy bien, pero: en Copenhagen al menos están desbordados, no hay suficientes educadores y las listas de espera son interminables. El vuggestue y el bornehave se pagan (en España, si son públicos son gratis, que yo sepa). Y no es igual para todos: las mejores escuelas públicas están en barrios ricos (eg. Virum, Klampemborg); la que está donde vivo yo es de las peores de toda Dinamarca, y están mandando a los críos 4 km afuera porque no hay plazas.
    Así que no sé qué opina la gente, pero para tener la presión fiscal más alta del mundo, a mí me ha decepcionado bastante.
    Pero bueno, que a pesar de todo la conciliación familiar, la visión educativa, las opciones de ocio infantil… todo eso es excepcional.
    Saludos!

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    1. ¡Muchas gracias por tu comentario, J! Está fenomenal aportar puntos de vista diferentes… Los daneses que conozco son conscientes de que sus impuestos son de los más altos del mundo, pero TODOS sin excepción dicen que sí que notan que esos impuestos se invierten en mejorar su calidad de vida. Respecto al sistema sanitario, las veces que hemos tenido que ir al médico nos han atendido fenomenal. Sí que he escuchado comparaciones respecto a la sanidad española, en la que sale perdiendo la danesa. ¡En España tenemos un sistema sanitario excepcional! Hace poco conocí a una médico española que trabaja en Dinamarca y ella comentaba que el sistema sanitario danés tiene una calidad altísima. Hay opiniones para todos los gustos… Y respecto al tema de la educación en Copenhague no te puedo rebatir porque yo vivo en la Jutlandia profunda, pero sí que tengo la impresión de que el Gobierno invierte muchísimo dinero en educación, en Dinamarca es una prioridad absoluta y no están cambiando las leyes educativas según el partido que esté en el gobierno. ¡Gracias nuevamente por tu aportación!

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  5. Yo
    Encantadora tu entrada. A mí me gusta mucho el hecho de que en los restaurantes siempre tengan un rincón para los más pequeños. Proporcionan entretenimiento para los niños y un rato de tranquilidad para que los padres disfruten.
    También me gusta que el tiempo atmosférico no impide que los peques salgan a disfrutar de la naturaleza. Normalmente en España se les protege demasiado y si caen cuatro gotas ya no salimos de casa por temor a que se resfríen.
    Buenas costumbres que hay que fomentar. Muchas gracias por tu información.

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    1. ¡Me alegra mucho que te haya gustado! Exacto, en España tendemos a no salir si hace mal tiempo… Y aquí es todo lo contrario, el mal tiempo les inmuniza y les hace más fuertes para futuros catarros… Mil gracias por comentar, besicos

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