Kronborg y Frederiksborg, castillos con historia

Los daneses se enorgullecen de tener una de las monarquías más sólidas y longevas del mundo (la monarquía en Dinamarca nació en el siglo X y sólo hay cinco casas reales más antiguas que ella), y sus reyes y reinas han vivido en castillos a la altura de este abolengo.

Al norte de Copenhague se yerguen dos de los castillos más majestuosos de todo el país, Kronborg y Frederiksborg, así que hoy os invito a conocer la historia de Dinamarca a través de estas dos joyas arquitectónicas.

Os presento el castillo de Kronborg…
Y aquí está el castillo de Frederiksborg.

Ser o no ser en Kronborg

A 45 minutos en coche de Copenhague se encuentra el castillo de Kronborg, escenario literario por excelencia. No en vano William Shakespeare se inspiró en él para ubicar la trama de Hamlet, aunque en su famosísima obra rebautizó el castillo con el nombre de Elsinore. Esta monumental fortaleza está situada en Helsingør, al norte de la isla de Selandia, y custodia el estrecho de Oresund, que separa las orillas de Suecia y Dinamarca. Y su historia es realmente agitada: nació como un fortín para cobrar peaje a las embarcaciones que llegaban o salían del mar Báltico. Gracias a todas las riquezas acumuladas con este peaje el rey Federico II lo llenó de esplendor en el siglo XVI, cuando lo reconstruyó como palacio renacentista y fue la sede de numerosos banquetes y representaciones teatrales. En 1629 sufrió un devastador incendio en el que sólo se salvó su capilla, y el rey Christian IV lo reconstruyó con acierto. Poco después fue conquistado y saqueado por el rey sueco Karl Gustav, y cuando regresó a manos danesas se reforzaron tanto sus murallas que se convirtió en la fortaleza más inexpugnable de Europa. Se utilizó muchos años como prisión y luego fue administrado por el servicio militar danés.

En la actualidad, el castillo de Kronborg es un importante foco turístico en Dinamarca, además de ser Patrimonio Universal de la UNESCO. En sus austeras instalaciones cuenta con un impresionante salón de baile, construido como símbolo de amor de Federico II a su esposa la reina Sofía, y unos jardines renacentistas muy visitados. También atesora 7 de los 43 fastuosos tapices que Federico II mandó tejer para ilustrar la saga de los monarcas daneses. En sus pasadizos subterráneos hay una imponente escultura de Holger Danske, uno de los héroes mitológicos daneses. La leyenda dice que Holger, que lleva siglos dormido, abrirá sus ojos cuando Dinamarca se encuentre en peligro y blandirá de nuevo su espada para protegerla.

El salón de baile del castillo de Kronborg.
FOTO: FINN CHROSTOFFERSEN/KRONBORG SLOT

La impronta literaria de Shakespeare ha hecho que en el castillo se haya representado en numerosas ocasiones Hamlet, y han actuado en él figuras de renombre como Vivien Leigh, Laurence Olivier, Kennet Branagh o Jude Law.

Una de las representaciones de Hamlet en el castillo.
FOTO: NIKKI JEFFRIES/KRONBORG SLOT

El esplendor de Frederiksborg

En Hillerød, a 35 minutos de Copenhague, se encuentra el castillo de Frederiksborg. Este complejo rodeado por agua guarda similitudes con el cercano castillo de Kronborg: los dos fueron construidos por el rey Federico II, y ambos fueron pasto de las llamas.

Federico II mandó construir la primera parte de Frederiksborg en el siglo XVI, pero su hijo Christian IV destruyó esta construcción para proyectar un palacio más renacentista y lujoso. Fue residencia de varias familias de monarcas, hasta que en 1859 un incendio destruyó buena parte de las habitaciones y la familia real decidió no alojarse más allí. El futuro incierto del castillo se resolvió gracias al mecenas J.C. Jacobsen, que se ofreció a financiar la reconstrucción de Frederiskborg y propuso que se convirtiese en la sede del Museo de Historia Nacional. Así que gracias a la fortuna amasada con el negocio de la cerveza (Jacobsen fundó la célebre marca de cerveza Carlsberg) el castillo recuperó en 1878 su esplendor y hoy en día alberga la sede del museo con una amplia colección de mobiliario, pinturas y antigüedades.

El interior de este castillo es mucho más imponente que el de Kronborg, y se pueden apreciar los suntuosos muebles de época en los aposentos reales. Además cuenta con la famosísima Capilla del castillo, con un derroche de decoraciones en oro, plata y marfil que sobrevivieron al incendio. En esta capilla fueron nombrados los reyes durante la época de la monarquía absoluta, y también condecorados los caballeros de las Órdenes del Elefante y la Dannebrog (la bandera danesa).

Lujoso mobiliario de época en las habitaciones del castillo de Frederiksborg.

En el exterior del castillo se puede pasear por los jardines barrocos, y también visitar las exposiciones temporales del museo. Actualmente hay dos muy interesantes: una recopilación de retratos de la reina Margarita II con motivo de su 80 cumpleaños, y otra sobre la reunificación del sur de Jutlandia con Dinamarca en 1920, tras la I Guerra Mundial. Y como no podía ser de otra manera en Dinamarca, el castillo tiene una zona dedicada a los más pequeños para que pinten, hagan puzzles o se vistan con ropa de época.

Ciertamente estos dos castillos son un buen ejemplo del gran patrimonio arquitectónico que tiene Dinamarca, y si os habéis quedado con más ganas de edificios monumentales os dejo el post que publiqué en su día sobre otra preciosidad, el castillo de Egeskov. Decidme, ¿cuál os ha gustado más?

P.D.: Este miércoles realicé el sorteo de las dos láminas enmarcadas de Mouse & Pen Illustrations, y el ganador fue José Tabuenca. Publiqué el resultado en las redes sociales del blog, os animo a que las sigáis… Os dejo aquí los enlaces en Facebook, Instagram y Twitter, ¡feliz fin de semana!

9 Comentarios

  1. Gracias, Michelle!
    Nosotros visitamos los dos, por supuesto siguiendo tus indicaciones.
    Frederiksborg es espectacular : el edificio, el interior, los jardines……

    Y el de Kronborg , realmente muy especial por estar situado en la costa y ver Suecia tan cerquita, verdad?

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  2. Muy chulos los dos! Sin haber estado en ninguno, me decanto por el de Egeskov! Me parece más castillo de cuento, por la arquitectura y con su puente y todo.

    Estos dos me recuerdan más a palacios reales, estilo Buckingham 😋

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  3. Sin duda el de Frederiksborg, sobre todo poe lo que alberga en el interior. Aunque aún estoy esperando que Helborg, con la que hay liada con el ecovi, se levante y salve por lo menos a daneses y danesas. Bueno, vale, y a residentes como vosotros

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