Los maestros del diseño danés II

Rindo desde estas líneas mi particular homenaje en el Día del padre escribiendo sobre los padres del diseño danés. En este artículo os hablaba de varios de ellos, pero como la lista es considerable quiero mencionar a otros artistas que han dejado una huella imborrable en la escena internacional del diseño. Si os fijáis en su fecha de nacimiento pertenecen a la misma época, llegando a su culmen productivo a mitades del siglo XX, y todos cuentan con diseños icónicos de sillas. En esos momentos, la industria del mueble en Dinamarca llegaba a su apogeo gracias a la creatividad y la experimentación de estos creadores de vanguardia.

El prolífico rey de las sillas

Hans J. Wegner (1914-2007) perteneció a la llamada Edad de Oro del diseño danés moderno, y trabajó con los arquitectos y diseñadores daneses más conocidos del siglo XX. Wegner fue un ebanista que se centró en la simplicidad y funcionalidad orgánica, y su amor por la madera se tradujo en creaciones únicas de formas puras. Era un trabajador incansable y fue el artífice del diseño de cerca de 500 sillas. De ellas, cien se industrializaron y algunas se han convertido en iconos mundialmente reconocibles. El modelo Wishbone, la silla Peacock o la Round chair son algunas de sus obras maestras (esta última alcanzó gran notoriedad porque fue donde se sentaron los aspirantes a la presidencia norteamericana, John F. Kennedy y Richard Nixon, en el primer debate presidencial televisado en 1960 en la CBS).

El demócrata de los muebles

“Muebles de calidad asequibles para todos”. Ésta era la premisa del ebanista danés Børge Mogensen (1914-1972), que democratizó los muebles para que fueran accesibles a todos los públicos y presupuestos.

Mogensen era un estricto defensor de la funcionalidad y prefería no reparar en elementos que estuvieran de moda, su estética era atemporal. Para él, los muebles debían ser duraderos y aptos para espacios públicos y cerrados, y siempre adaptados al cuerpo humano. Gran seguidor de otro de los padres del diseño danés, Kaare Klint, Børge creó su propio estudio de diseño y al crear se inspiró en los grabados japoneses, el mobiliario histórico o el arte étnico. Y siempre sin perder de vista las medidas y la proporción del cuerpo humano. Participó en varias exposiciones y concursos junto a su amigo Hans J. Wegner, y una de sus creaciones más famosas tiene ecos latinos, la Spanish chair.

El movimiento y el vuelo

Quería ser historiador de arte, pero siguiendo los consejos de su padre estudió arquitectura. Finn Juhl (1912-1989) fue otro de los grandes nombres de la Edad de Oro del diseño danés, y eso que el diseño de su primera silla, Pelican, fue muy criticado por ser demasiado voluptuosa. Pero Juhl siguió trabajando su propio estilo, más ornamentado y ondulado que el de sus coetáneos diseñadores, mientras se labraba un nombre como arquitecto de interiores (diseñó el interior del edificio de DR, la corporación de televisión danesa, o  una de las cámaras de la sede de Naciones Unidas en Nueva York). Su trabajo logró una gran proyección en Estados Unidos y ayudó a que la hornada de diseñadores daneses fuese conocida a nivel mundial. Además de muebles también fue el artífice de neveras, vajilla y cerámica. Sus sillas, inspiradas en el artista Jean Arp, suelen estar tapizadas y se caracterizan por presentar respaldos y asientos que parecen flotar en el aire.

El provocador de los colores

El más joven entre este hornada de arquitectos y diseñadores de muebles fue Verner Panton (1926-1998), que pese a tener un estilo muy diferente al de sus compañeros de edad dorada, compartía la calidad y la profundidad en todas sus creaciones. Este arquitecto trabajó un par de años para el renombrado diseñador Arne Jacobsen, hasta que pronto se hizo evidente que su estilo era muy transgresor. Su creación más famosa fue la silla Panton, un diseño de una sola pieza de plástico inyectado. Panton era un experimentador nato que investigó nuevas formas, materiales y colores vibrantes en textiles, muebles y lámparas. También le gustaba crear ambientes y estancias enteras fusionándolas con estilo futurista. Y ojo, su colorida obra no tiene nada que ver con Pantone, el sistema universal de control de colores…

Espero que las creaciones de estos diseñadores os hayan deslumbrado tanto como a mí. Realmente son piezas de arte atemporales, ¡no pasan de moda! Feliz fin de semana, querid@s lector@s.

4 Comentarios

  1. Me encanta el diseño danés y nunca deja de sorprenderme… No solo por lo atrevido, sino porque en general, todos los diseños son muy prácticos. Gracias por este interesante artículo Michelle😊

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  2. Qué bueno. Parece mentira que una silla dé tanto juego… pero lo da. Un diseño atemporal y práctico. Me encanta Panton al ir un poco más allá e incorporar colores atrevidos al diseño.

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    1. A mí es curioso que me gustan los dos estilos bastante diferentes: la sobriedad de Wegner y el atrevimiento de Panton. Qué maravilla de sillas, ¿verdad? Y lo que dices, increíble que una pieza dé tanto juego☺️…

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